rafael ramos
'El ángel de la guarda', capítulo 43
Enviado por Rafael Ramos el 15 febrero, 2008 - 00:00.
El castillo normando de Manorbier domina la costa de Pembrokshire desde lo alto de un promontorio. Dejan el Volvo en un camino de gravilla y atraviesan a pie el puente de madera sobre el antiguo foso, ahora un simple terraplén recubierto de musgo. Las almenas de los torreones se abren paso entre la fantasmagórica bruma matinal del sudoeste de Gales, un par de horas antes de que empiecen a llegar los primeros turistas. Las murallas mantienen bien el tipo después de un puñado de siglos. Andy golpea la aldaba con fuerza, pero sabe que es inútil. Dentro no se oye nada, ni aunque dioses y gigantes aporreasen la puerta. Conoce el lugar porque ya estuvo aquí, para una fiesta de fin de año, cuando todos eran más jóvenes y sus vidas, menos complicadas. Sólo queda el esqueleto del castillo, alrededor de un jardín interior con los restos de la capilla donde nobles y príncipes rezaban antes de ir a la guerra, igual que ahora hacen Bush y Blair...
'El ángel de la guarda', capítulo 42
Enviado por Rafael Ramos el 8 febrero, 2008 - 00:00.
Strawberry Hill, territorio de las clases medias, un barrio de quiero y no puedo. Para los perdedores, piensa Jack, que en realidad desearían vivir en Richmond o Twickenham, pero se conforman con las zonas fronterizas en espera de que les toque la primitiva. Calles residenciales ni bien ni mal, con casitas unifamiliares y chalets resultones, de imitación estilo tudor, pero entremezclados con bloques de viviendas subvencionadas para los pobres, y sobre todo los jetas que viven del cuento. No entremos en política. Otros han de lidiar con el bienestar social, tú ya tienes bastante con los inmigrantes y los delincuentes.
'El ángel de la guarda', capítulo 41
Enviado por elangeldelaguarda el 1 febrero, 2008 - 00:00.
Un debate aburridísimo, interminable y lleno de mala uva en la Cámara de los Comunes retiene a Jack hasta casi la una. El mundo arde y los parlamentarios británicos se dedican a examinar de madrugada las ventajas e inconvenientes de la caza del zorro. Con Chris recluido en la universidad de York, y Cynthia muda y encerrada en las murallas de Sonning desde que murió su amante, Jack utiliza cada vez más el pequeño escondrijo de soltero que disfruta como ministro del Interior. Andy come una pasta improvisada en la mesa del comedor, con una botella de vino abierta y Sky Sports en la televisión. Se saludan brevemente, pero una llamada al móvil del abogado interrumpe las formaldades. Jack deduce por el tono que se trata de una mujer con la que tiene bastante familiaridad, pero parece una cuestión de trabajo. Apunta una dirección y un nombre –'Alter Ego'-, sin hacer nada por ocultarlo. Agradece la información y parece satisfecho. Le cambia la expresión de la cara. Parece tenerlo todo muy claro en su cabeza, quizás nació para abogado del diablo.
'El ángel de la guarda', capítulo 38
Enviado por Rafael Ramos el 11 enero, 2008 - 15:57.
Desciende la colina por la misma senda que tomaron las ovejas, siempre en dirección al lago. Atraviesa campos, rodea balas de heno, pisa el amarillo todavía pálido de los narcisos, abre y cierra portalones de madera para que no se cuelen los animales. Lleva las manos en los bolsillos y el jersey anudado en la cintura, como antaño, únicamente más solo y más viejo, sin el aliciente de una buena conversación con Laura, más tarde, junto al fuego de la chimenea, entre sueños de ópalos y rosas. No desafíes al tiempo, Andy, porque es un juego para perdedores. Se sienta en un banco, húmedo a pesar de que luce un suave sol de atardecer. Devuelve el saludo cortés de una pareja mayor que pasea los perros y las 'Barbour'. Las copas de los árboles y las colinas redondeadas se reflejan en un agua de color azul turquesa. Andy piensa en aquel día, muchas vidas atrás, cuando era un crío y recibió la oferta para trabajar en los servicios de inteligencia británicos.
'El ángel de la guarda', capítulo 37
Enviado por Rafael Ramos el 4 enero, 2008 - 20:00.
Dennis sigue perdido en combate, jugándose hasta las pestañas en el hipódromo de Happy Valley. Tras un último y vano intento de localizarlo, Andy camina veinte minutos hasta la estación de metro de Wan Chai, en Henessey Road, disfrutando de un sol cobarde y una brisa templada. Se siente bien. Chang hizo todo lo posible por humillarlo, pero al menos ha averiguado que Laura está sana y salva, y que pronto será libre. Ahora sólo quedan los pequeños detalles, como por ejemplo encontrar 250.000 libras esterlinas...
'El ángel de la guarda', entrega 21
Publicado: 14 septiembre, 2007 - 07:00
El motorino avanza a trompicones por el Lungotevere, en medio de un tráfico asfixiante de viernes por la tarde, con el taxi de Andy pegado a los talones. Dejan a la izquierda el Castel Sant'Angelo y cruzan a la otra orilla del Tíber por el Ponte Margherita. Los supuestos curas lo espían, no le cabe la menor duda. La cuestión es por qué y de parte de quién. No le dejan ni a sol ni a sombra, tal vez pensando que les llevará a Laura y al dinero... Sí, es lo más probable.
'El ángel de la guarda', entrega 20
Publicado: 7 septiembre, 2007 - 07:00
Andy se levanta tarde a conciencia y salta de la cama fresco como una rosa, incapaz de dormir un minuto más. Las diez y media. Tarda unos segundos en acostumbrarse al cegador sol romano cuando descorre los gruesos cortinones de seda brocada de la habitación del 'Lord Byron', y lo primero que distingue son los dos enormes cipreses de la embajada belga. Observa el trajín de gente, obreros que trasladan material de construcción con una carretilla. Un pintor de brocha gorda adecenta la pared de hormigón que da a la Via de Notaris. A pocos metros de distancia, un botones del hotel riega el asfalto con una manguera, para ahuyentar el polvo bajo un cielo bochornoso y pesado, más propio de agosto, menos azul de lo que debería. Locuras del Mediterráneo.
'El ángel de la guarda', entrega 19
Publicado: 31 agosto, 2007 - 07:00
Laura estudia el mapa de carreteras del Real Automóvil Club que lleva siempre en la guantera del Range Rover, y no tiene ni la más mínima idea de hacia dónde dirigir sus pasos. Quedan unas cuantas horas de luz, tiempo de sobra para recorrer un buen trecho o incluso llegar a Londres a la hora de cenar. Podría tomar una cerveza en 'The Westbourne Tavern', el adorable pub de la esquina de su casa, darse un festín a base de sushi en el 'Nobu' de Park Lane –ya está harta de pastel de carne y cordero con salsa de menta- y dormir en su maravillosa cama de colchón duro. Tal vez haya llegado la hora de enfrentarte con la realidad, querida, trabajar, salir, hacer amigos y demostrar que eres capaz de ganarte el pan como una proletaria cualquiera. No puedes pasarte la vida huyendo, como si fueras 'El Fugitivo', minusvaloraste el factor riesgo. Y podrías pasar sin el dinero. Aunque la verdad es que no te vendría nada mal. No señor, nada mal...
'El ángel de la guarda', entrega 18
Publicado: 24 agosto, 2007 - 07:00
Se le revuelven las tripas, pero aún así defiende a Marcus Johansson ante el Comité de Disciplina de la UEFA con toda la convicción de que es capaz. Habla con unos y con otros, utiliza sus influencias para pedir clemencia en nombre de su cliente, exprime al máximo el dossier de jurisprudencia elaborado por Julia, y el asunto queda pendiente para una próxima reunión en Zurich, sin fecha fijada. Lo primero que hace Andy cuando queda libre es buscar la prensa inglesa del día, y sentarse a leerla en un café de la Grande Place. El fútbol es portada en todos los periódicos, y no tan sólo debido a los incidentes de anoche en Glasgow, sino también por el tan esperado anuncio de Scotland Yard. Finalmente, al cabo de varias semanas, dos individuos fueron detenidos en Londres como sospechosos del asesinato de Rajiv Patel, el joven hincha del Leeds.
'El ángel de la guarda', entrega 17
Publicado: 17 agosto, 2007 - 07:00
Las postales son francamente horribles pero Laura las escribe con cariño en la mesa de una cafetería de la calle principal de Ashburton, mientras saborea un té de Ceilán cortado con leche caliente y espera un bocadillo de ensalada de gambas acompañada de una Pepsi. Un menú perfectamente aceptable para un pueblo perdido de Devon. Ignora dónde dormirá esta noche, y le agrada la idea. ¡Qué más da!. El miedo te hizo ver alucinaciones, Laura, aquí en el campo estarás a salvo hasta que amaine la tormenta. James tenía razón, lo importante es mantener siempre la cabeza fría, aislarse y observar los toros desde la barrera, como si tú no fueras el protagonista. Es un alivio que no llegases a hablar con Andy, ¡vaya ridículo que habrías hecho, imaginando perseguidores chinos y temblando como una niña!.
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- 'El ángel de la guarda', entrega 16bis
- 'El ángel de la guarda', entrega 16
- 'El ángel de la guarda', entrega 15
- 'El ángel de la guarda', entrega 14
- 'El ángel de la guarda', entrega 13
- 'El ángel de la guarda', entrega 12
- 'El ángel de la guarda', entrega 11
- 'El ángel de la guarda', entrega 10
- 'El ángel de la guarda', entrega 9
- 'El ángel de la guarda', entrega 8





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